Es nuestra voz cola, fleta, marica y disidente la que debe resonar en cada espacio; poniéndole nombre a la exclusión, abuso, abandono y maltrato histórico hacia los cuerpos que habitamos la comunidad LGBTI+. No estamos en tiempos para permitir ni tolerar que otras voces hablen por nosotros y por nuestras experiencias de violencia.
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LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL LLEGÓ
Sin debate, sin regulación real y sin que nadie votara por ella.
