Orgullo; Con Voz Propia

Por @Ozóniko

Hace 51 años en los suburbios de Nueva York; en un bar de mala muerte llamado Stonewall Inn; un grupo de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgéneros liderados por un par de mujeres trans se aburrieron del abuso, la violencia y el maltrato policial cotidiano e iniciaron una revuelta que abrió los fuegos contra la homofobia institucional instaurada en Estados Unidos. Sylvia Rivera (de origen latino) y Marsha P. Johnson (afrodescendiente) encendieron la violencia marica contra la policía cuando como de costumbre acosaban y encarcelaban a la comunidad LGBTI+.

La celebración en el mundo del #OrgulloLGBTI todos los 28 de Junio es un reconocimiento a la valentía y el coraje de los cientos de colas, travas y lesbianas que dieron cara contra la represión esa noche en Nueva York. Hasta antes de la Pandemia; este día se llenaba de colores y fiestas por las calles del mundo poniendo en valor la diversidad y el respeto hacia la comunidad LGBTI+ como un principio rector de una sociedad civilizada y progresista.

Marsha P. Johnson & Sylvia Rivera

Este 2020 en medio de la crisis sanitaria; nuestra comunidad no puede tomarse las calles y elevar sus banderas de colores pidiendo inclusión, respeto, igualdad y no violencia. Debemos estar confinados por decreto; resguardando nuestra vida y la salud de nuestra gente. Sin embargo recordar los disturbios de Stonewall se hace más urgente y necesario que nunca antes. Mientras nuestra vida se ve amenazada por un virus nuevo y por la patente inequidad de una sociedad construida sólo para satisfacer a los poderosos de siempre.

Ante este escenario que impide nuestra presencia en el espacio público marcando el territorio con nuestros cuerpos exigiendo derechos, inclusión e igualdad; debemos ser más visibles que nunca reclamando justicia y dignidad para la comunidad LGBTI+. Ante la mordaza del Coronavirus, las mascarillas y la cuarentena debemos marcar nuestro orgullo con voz propia en cada espacio. Debemos ser implacables ante el saqueo de nuestra voz por parte de los privilegiados de siempre que inconteniblemente hablan por nosotres.

Bordar y asumir una identidad diversa es un ejercicio constante de buscar tu propia voz y enunciarla en voz alta; sin miedo y con orgullo. Ese camino de hablar en primera persona sobre esta identidad que habitamos; junto con ser un proceso complejo es una oportunidad única para entender la arquitectura social en la que estamos inmersos. Mirar los pliegues y los intersticios entre los que se cuela el poder hegemónico, la desigualdad y sus dispositivos para amancebarnos sin derechos ni dignidad.

Es nuestra voz cola, fleta, marica y disidente la que debe resonar en cada espacio; poniéndole nombre a la exclusión, abuso, abandono y maltrato histórico hacia los cuerpos que habitamos la comunidad LGBTI+. No estamos en tiempos para permitir ni tolerar que otras voces hablen por nosotres y por nuestras experiencias de violencia; y mucho menos por nuestros deseos y sueños de respeto, inclusión y humanidad. Este año debemos escribir con el puño en alto el mañana que nuestros niños, niñas y niñes necesitan para ser felices sin el miedo al juicio impertinente, al abandono o a los golpes contra su identidad. ¡Hoy Vamos a escribir Orgullo Con Voz Propia!

Deja un comentario